6 de abril de 2013

Bella Colonia





 
Inicio el viaje  a esta pequeña y bella ciudad uruguaya, un viernes soleado de Semana Santa.

Esta vez me acompañan dos amigas, así que la aventura es doblemente linda.
Abordamos la embarcación de la empresa Colonia Express” (salida en Pedro de Mendoza 330, Dársena Sur - Ribera Oeste  y  a $198 el pasaje promocional  ida y vuelta más impuestos).

Al arribar, nuestra primera actividad fue cambiar dinero a la moneda local, Pesos uruguayos (UR$ 3,70 son  AR$1). Luego comprendí que un café cuesta UR$60 pero son $15 nuestros más o menos (espero se entienda!)

Caminando por sus calles de adoquines y puertas históricas, llegamos a nuestra morada, el Hostel Oriental (Lavalleja 227), una hermosa casa antigua, de grandes dimensiones, mucha luz, pocas habitaciones y hospitalidad uruguaya.
El valor de la habitación por persona, con desayuno, es entre UR$330 y UR$600 dependiendo si es compartida o no (hay varias opciones).  En mi opinión recomendable, buena relación precio-calidad, sabanas limpias y aspecto general prolijo sumado a una amable atención.

Nuestro primer día merecía que bajemos a la playa y elegimos Las Delicias, a unas siete cuadras del centro,  para practicar el típico deporte de vacaciones “no hacer nada”. Mate en mano pasamos una tarde de arena blanca y paz.

Al caer la noche elegimos el restaurante Casa Grande, ubicado en  Misiones de los Tapes 147,  con una carta tradicional y música en vivo a cargo de los Gurises de Rocha, buena banda de estilo setentoso desde su vestuario hasta el repertorio pero con reversiones bien logradas mediante trompetas y armónicas.
Los platos elegidos, pastas caseras acompañados con una fría cerveza Pilsen, rondaban en los UR$300. Excelente noche, clima y gente.

En los días sucesivos alternamos mates en el Muelle, picada de quesos coloniales, Pilsen y Patricia…
Infaltable el paseo por la Calle de los Suspiros, el puente y sitios de su fundación. Colonia es historia viva.

Para nuestros almuerzos elegimos La Casa de Juana, al lado de nuestro hostel.  Encantadas por la comida casera y abundante, ambiente informal pero cálido, platos sabrosos y muy buenos precios. Allí probé el mejor arroz con leche y canela de mi vida.

Podría escribir metros de papel sobre Colonia del Sacramento pero no quiero agotar a los lectores. Es bella.

Sol, playa, muelles, tambores, callecitas y anécdotas rodean esta nueva y gran experiencia de viaje.

Proximo destino: Cipolleti, Pcia de Rio Negro, Rep. Arg