Les cuento, de todas maneras, que estuve en la ciudad de Cipolletti en la provincia de Rio Negro. Confieso que no genera un gran impacto como primera impresion pero recorriendo sus calles senti que algo me miraba.. y era naturaleza alrededor. En cada esquina o al final de algunas calles uno puede agudizar el ojo y ver que mas alla hay enormes árboles, formaciones montañosas y aves de diversas especies. La sensacion que genera es la de estar en un circulo en el que la naturaleza nos ve a nosotros, los humanos, como extraños.
Cantidad de plazas, plazoletas y espacios verdes brindan aire y bienestar a los pobladores y visitantes.
Me hospedé en el Hotel Patagonia (Av. Yrigoyen 387) cuya relacion entre los servicios y la calidez es muy especial generando una hermosa estadía.
Para comer alli me recomendaron un resto-bar. Con mis prejuicios fui un mediodia pensando en encontrar solo minutas o platos muy simples y para mi sorpresa me ofrecieron una carta con toques gourmet muy bien logrados. Impresionante la pizza con rúcula, parmesano y salmon. Se llama 440 y esta frente a la plaza principal.
Como sucede a veces en nuestra geografia, el aeropuerto estaba en otra ciudad, Neuquen, siendo tambien otra provincia. Asi que visite dos provincias en un mismo viaje. Separadas o unidas por un puente ambas ciudades se retroalimentan.
En ella me hospedé en el Hotel Austral (Rivadavia al 300), con habitaciones de gran amplitud y servicios de muy buena calidad, al igual que su personal.
Camine 3 cuadras y me perdi...hay mas diagonales que en La Plata o su extension hizo que me desoriente (cuestion muy facil para mi).
Museos, centros culturales y una gran oferta gastronomica. Los atractivos turisticos en si estan a las afueras de esta ciudad, en el interior de la provincia, como las bodegas en San Patricio del Chañar. Pero en esta ocasion solo pude recorrer el centro y su contexto.
Uno de los hoteles mas emblemáticos (Del Comahue, Av. Argentina al 300) posee dos espacios gastronomicos y en uno de ellos, Viento Sur probe algunos platos, de increibles sabores y texturas. En mi mente y paladar quedo el recuerdo de la copa de Mascarpone con frutos rojos.
La Trucha con vegetales salteados del restaurante del hotel Amucan (Tucuman al 100) hizo de mi ultimo dia en la ciudad una felicidad absoluta y una invitacion a volver a probar los demas platos, cocina casera y sensible.
Alli suceden cosas memorables como estas....


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